Elegir una universidad: mirar más allá de las clasificaciones de los exámenes de acceso

La reputación de una universidad o el ranking del examen de ingreso pueden dominar tu elección, pero tú eres quien pasará cuatro años allí. Decide primero qué te importa y luego compara cada universidad utilizando los mismos criterios.

Lista rápida

  1. Mire los cursos de tercer y cuarto año. Los cursos de primer año suelen ser similares. Lea las descripciones de los cursos y seminarios especializados y pregunte si desea pasar dos años estudiando esas materias.
  2. Examina las salidas de los graduados. Mire más allá de la tasa de empleo. Consulta dónde trabajan o continúan sus estudios los egresados de cada departamento.
  3. Compare el costo total de cuatro años. Incluya la matrícula, los viajes y los costos de alquiler y manutención de mudarse fuera de casa. Consulta qué becas y reducciones de tasas puedes recibir.
  4. Descubre el ambiente en la jornada de puertas abiertas. Pregunte a los estudiantes actuales qué les sorprendió después de inscribirse. Sus respuestas revelan cosas que el folleto omite.
  5. Prueba el trayecto al campus. Un trayecto de 90 minutos por sentido son tres horas por día de asistencia. Multiplícalo por tus días de clase y prueba la ruta a las horas habituales.

Compara universidades con tu familia

Si tú y tus padres no están de acuerdo, intentad decidir juntos. Cada persona establece sus propias prioridades y puntuaciones. Los resultados muestran si estás más en desacuerdo con la matrícula, la distancia o la materia que deseas estudiar. Eso te da un punto de partida para una conversación.

Establezca primero sus requisitos no negociables

Marque los requisitos no negociables, como poder vivir en casa o asistir a una universidad pública, como esenciales. Las universidades por debajo de la puntuación mínima quedan automáticamente eliminadas, por lo que puedes comparar las opciones restantes con tranquilidad.

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